2 de febrero de 2018

Ayudar a cambiar hábitos o imponer una dieta: ¿cuál es la labor del nutricionista?

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

Esta semana comencé con un paciente nuevo, y como parte de la consulta, siempre les pregunto qué es lo que usualmente comen. El paciente comenzó a contarme su rutina de comidas, pero de pronto me dijo: "bueno, igual no importa si no me acuerdo porque usted me va a cambiar todo y me va a decir lo que tengo que comer". Y eso me trajo a ésta publicación.

Cada profesional tiene su método para trabajar, pero yo al menos no creo en imponer una dieta. ¿Por qué? Para empezar, porque me parece sumamente importante respetar dentro de lo posible las costumbres de la persona. Además, no vamos a negar que todos tenemos alimentos o preparaciones que nos gusta comer, y si nos dicen que ya no lo vamos a comer más, aparte de que eso nos va a indisponer, es más probable que estemos deseando comer eso que nos "prohibieron" y que "rompamos la dieta".

Por otro lado, como no creo en dietas de unos días sino en un cambio en los hábitos y estilo de vida, hay que pensar que la dieta se debe poder mantener a través del tiempo, y ésto es más sencillo si mantenemos lo más posible la dieta actual, y hacemos los cambios necesarios. Ahora bien: ¿qué pasa si son demasiados cambios los que hay que hacer? ¿si la alimentación actual dista muchísimo de una alimentación saludable? Aún así, yo prefiero ir haciendo cambios poco a poco para hacer una transición, y no cambiar radicalmente de una sola vez la dieta.

Cuando estamos haciendo cambios, lo mejor es enfocarse en unos cuántos a la vez, y no en todos. Porque puede ser que sea difícil cambiar todo de una vez, y ésto genera frustración y es más probable que se termine abandonando el plan de alimentación.

También debemos tener en cuenta que todos tenemos preferencias, alimentos que nos pueden caer mal, alimentos que no deseamos comer, alimentos que por diferentes circunstancias tal vez nos vemos "obligados" a comer, alimentos que por aspectos económicos no podemos adquirir... Y entonces imponer una dieta puede generar conflicto en éste sentido.

Cuando uno estudia la carrera de Nutrición, le enseñan a buscar calcular dietas "perfectas" en que todos los números cierren bien, que incluya una gran variedad de alimentos, entre otros aspectos. Pero cuando uno llega a la realidad con los pacientes, lo cierto es que no siempre son como los casos que a uno le planteaban en el papel. Y hay que aprender a escuchar, y a ponerse en los zapatos de la persona a la que estamos tratando de ayudar, no sólo decirle (o imponerle) lo que debe hacer sin saber si va a ser posible o no. Por supuesto que aunque uno sea un poco flexible o menos estricto, por decirlo de alguna manera, uno no deja de tener como prioridad ayudarle a la persona a lograr sus metas.

Tal vez usted que lee ésto no tenga problema con que un Nutricionista simplemente llegue y le diga haga A,B, C y D. Pero tal vez usted que lee ésto sí tenga un problema con eso. Lo que quiero con ésta publicación es que sepan que no hay un sólo método de trabajo para un profesional en Nutrición, y si usted desea buscar la asesoría de uno, busque uno con el que se sienta cómodo, uno que usted sienta que lo entiende, uno con el que tenga "química" como dicen. 

Piense qué tipo de profesional le puede ayudar más a lograr sus objetivos: si usted siente que funciona mejor con alguien que le ordene exactamente lo que debe hacer o si más bien siente que alguien que le vaya ayudando poco a poco y a su ritmo es lo mejor. No importa, no es que uno sea mejor profesional que el otro, simplemente va a ser el mejor para usted. ¡Y eso sí es lo importante!

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