2 de marzo de 2018

Dieta Keto, la nueva obsesión de los famosos, ¿sirve para algo?


Al igual que para varias celebridades, como es el caso de Kim Kardashian y Halle Barry, la dieta Keto se volvió una obsesión de Silicon Valley.

La también llamada dieta cetogénica trata sobre de dejar de lado la mayoría de los carbohidratos y consumir altos contenidos en grasas. Los devotos de Keto consideran que si se dejan de lado esos tipos de alimentos, incluida la fruta, pueden perder peso sin sentir hambre.

¿Cómo funciona?

Según informa Vox, para obtener energía las personas necesitan glucosa o azúcar en la sangre, que se generan -mayoritariamente- de carbohidratos. Sin embargo, el cuerpo humano puede almacenar una cantidad determinada de glucosa. Por lo que, si se deja de comer carbohidratos, se necesitan sustituir por otros alimentos.

Una alternativa sin glucosa es el proceso cetogénesis, en el que el hígado descompone la grasa en una fuente de energía utilizable, denominada cetonas o cuerpos cetónicos.

El investigador principal de los Institutos Nacionales de Salud, Kevin Hall, explica en un estudio sobre el tema, citado por Vox, que "los órganos como el cerebro que se basan principalmente en la glucosa como combustible pueden comenzar a usar una cantidad importante de cetonas". Es decir, las cetonas pueden hacer de sustituto cuando hay la escasez de glucosa. "Es una increíble adaptación fisiológica al hambre lo que permite que tejidos como el cerebro sobrevivan", agrega.

Una vez que comienza la cetogénesis el cuerpo se emerge en un estado llamado "cetosis". Una forma de hacerlo es por medio del ayuno. Cuando se abandonan los carbohidratos por un periodo prolongado, se queman más grasas y disminuye el uso de la glucosa.

Otra manera de hacerlo es consumir menos como máximo 50 gramos de carbohidratos, o una rebanada o dos de pan por día.

Quienes eligen esta dieta suelen obtener sus calorías de la siguiente manera: 5% de los carbohidratos, 15% de proteínas y 80% de grasas.

Carnes, huevos, quesos, pescado, nueces, manteca, aceites, vegetales pasan a estar en el menú principal diario, dejando de lado el azúcar, el pan y otros granos, frijoles e incluso fruta.

Los que defienden este método creen que la dieta Keto conduce a una "ventaja metabólica", que permite quemar 10 veces más grasas y entre 400 y 600 calorías por día. Esta ventaja se sustenta en la "hipótesis de la carbohidrato-insulina", que es promovida por el profesor de Harvard David Ludwig, el autor del Código de Obesidad Jason Fung, el periodista Gary Taubes y el endocrinólogo pediátrico Robert Lustig, entre otros.

Al reemplazar los carbohidratos por las grasas, se genera una sensación de saciedad y deriva en que el cuerpo aumente la quema de calorías y derrita las grasas. Esto conlleva, a su vez, a que el cuerpo produzca menos insulina y necesite menos glucosa.

Sin embargo, hasta el momento solo es una hipótesis y los estudios demuestran que los resultados a largo plazo no son diferentes a los de otras dietas que buscan la pérdida de peso.

¿Qué sucede a largo plazo?

A partir de un ensayo publicado en JAMA en 2007, se encontró que las mujeres que utilizaban el método Keto perdían más kilos que las que hacían otro tipo de dietas. Pero a largo plazo no se diferenciaba del resto.

Otros estudios que comparan las diferentes dietas demuestran que no es una solución sostenible para bajar de peso.

No obstante, a corto plazo las dietas bajas en carbohidratos colaboran con una pérdida de peso notoria, a causa de una rápida pérdida de agua. "Esto sucede porque las dietas bajas en carbohidratos agotan el glucógeno almacenado, y el glucógeno se une a grandes cantidades de agua", explica el investigador de obesidad Stephan Guyenet a Vox.

Asimismo, la mayoría de las personas consumen menos calorías que con otras dietas porque no sienten tanta hambre.

Otro efecto común de esta dieta es la sensación de fatiga, aturdimiento y mareos, que se debe a la baja de ingesta de carbohidratos. Estos síntomas deberían desaparecer una vez que el cuerpo se adapte. Pero mantenerla en el tiempo puede ocasionar cálculos renales, colesterol alto, estreñimiento, crecimiento lento (en jóvenes) y fracturas óseas.

Otras posibles ventajas

Durante años, muchos médicos han utilizado esta dieta para tratar las convulsiones, lo que según Vox tiene una evidencia extremadamente sólida.

Se considera que puede mejorar la situación de las personas con diabetes tipo 2. Su relación con la diabetes y la pérdida de peso a través de este sistema carece de una evidencia del todo convincente.

El vínculo con la diabetes tipo 2 se debe a que al consumir menos carbohidratos, los niveles de glucosa en sangre no subirán en exceso.

Un reciente estudio sobre el tema, publicado en la revista Diabetes Therapy, indica que las personas que siguen una dieta cetogénica por un año, acompañada de un asesoramiento sobre el estilo de vida, reducen la necesidad de insulina.

Para la realización de esta investigación, se observó el comportamiento de 262 adultos con diabetes tipo 2. Como resultado se obtuvo una reducción de la necesidad de insulina en un 94%.

No hay comentarios: